Gobierno busca alternativas para sacar las cenizas

Ayer, la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado de Puerto Rico, presidida por el senador Carlos J. Rodríguez Mateo, continuó con la investigación correspondiente al P. del S. 81, al P. del S.123 y al P. del S. 128, que persigue la creación de la ley para prohibir el depósito y uso de cenizas de carbón o residuos de combustión de carbón en Puerto Rico, contando con la comparecencia del ingeniero Manuel A. Laboy Rivera, secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC).
En la vista, efectuada en el Salón Luis Negrón López, el representante del gobierno de Puerto Rico manifestó que, independientemente de si las cenizas son o no tóxicas o si son o no perjudiciales para la salud de los ciudadanos, la política pública del gobernador Ricardo Rosselló Nevares gira en torno a sacarlas definitivamente del País.
“A los fines de cumplir con el requerimiento de esta Comisión, de manera responsable, el DDEC , en conjunto con un consultor externo, ha llevado una investigación independiente y comprensiva, la cual ha incluido un análisis de data e información disponible, entrevistas e inspecciones oculares, relacionada al manejo de las cenizas y residuos de carbón en Puerto Rico”, informó el Secretario de dicha entidad gubernamental, quien aludió a la empresa Technical Consulting Group, firma de ingeniería ambiental con más de 20 años de experiencia en Puerto Rico.
Laboy Rivera hizo hincapié, a raíz de esa investigación independiente, que “las cenizas, objeto de controversia, no se consideran desechos o desperdicios peligrosos… Asimismo, no encontramos evidencia alguna de que el depósito o reusar beneficiosamente las cenizas, para otros propósitos, esté causando efectos adversos en la salud de los puertorriqueños o el medio ambiente de nuestra Isla”.
Añadió, además, que “en cuanto a las cenizas que se producen en Puerto Rico, la mitad puede ser utilizada de manera beneficiosa para solidificar desperdicios líquidos industriales, en su mayoría provenientes de la industria farmacéutica… El uso de las cenizas para solidificar los desperdicios líquidos provee una ventaja para el medioambiente, en tanto se evita tener que extraer suelo y terreno para cumplir el mismo propósito”.
Laboy Rivera, a preguntas de los miembros de la Comisión, expuso también que existen otros usos beneficiosos para las cenizas, entre éstos, en el campo de la construcción de carreteras, en los vertederos y en la instalación de tuberías subterráneas.
“Las cenizas son un ingrediente requerido en ciertos tipos de hormigón, que, a su vez, es necesario para algunos proyectos críticos de infraestructura de carreteras y aeropuertos. Incluso, la mayoría de las plantas de hormigón, en Puerto Rico, tienen almacenes especiales de cenizas para utilizarlas en este tipo de mezcla”, puntualizó.
Según él, en el año 2016, aproximadamente, siete mil toneladas de cenizas fueron utilizadas en la producción de hormigón, mientras que en otros tiempos, con más actividad económica, la cifra pudo haber alcanzado o superado las 100 mil toneladas anuales.
“El prohibir el uso beneficial de las cenizas tendría la consecuencia, en términos de desarrollo económico… Independientemente de que las cenizas no sean tóxicas y se puedan depositar en nuestra Isla, se están evaluando alternativas para exportar dicho material fuera de Puerto Rico, incluyendo, sin limitación, a través de empresas que utilicen este material para la construcción de bloques de cemento u otros materiales de construcción, a los fines de exportar los mismos a mercados exteriores, entre éstos, el de la Florida”, subrayó ante los legisladores.
La próxima vista está pautada para el próximo martes, 23 de mayo, y contará con la participación del secretario del Departamento de Salud (DS), el doctor Rafael Rodríguez Mercado.