“Gluten-free” y enfermedad celiaca

Las personas con enfermedad celiaca presentan múltiples síntomas a causa de la exposición al gluten; una proteína presente en el trigo, el centeno y la cebada. Esta enfermedad es sistémica autoinmune, porque el sistema inmunológico ataca células sanas del tracto digestivo y otras partes del cuerpo.

Síntomas y diagnóstico
Las dietas libre de gluten son más populares en la población a causa de diversos síntomas o condiciones. De hecho, hay personas que se identifican como “sensitivos” al gluten sin tener enfermedad celiaca (sensitividad al gluten no celiaca-SGNC). La incidencia de esta enfermedad incrementó en años recientes. En EEUU la prevalencia aumentó por un factor de cinco y se estima que el número de casos con enfermedad celiaca (EC) se duplicará cada 15 años. Este aumento también se ha visto en países y regiones del mundo, en desarrollo, como África y Asia. Esto, a medida que adoptan una dieta más “occidental” que contiene una mayor exposición a harinas. Por eso, su reconocimiento y detección aumentó. En Latinoamérica la prevalencia es similar a la de Europa, en particular en regiones con una población de descendencia caucásica.

El hecho de tener síntomas que se manifiesten o exacerben al ingerir alimentos con gluten, no es suficiente criterio para hacer un diagnóstico. El paciente celiaco tiene susceptibilidad genética y reacción al gluten, lo que resulta en inflamación y daño del intestino delgado. Por lo general, los niños presentan sus síntomas clásicos contrario a los adultos, a quienes no les sucede tan frecuente. Es común que en niños se manifieste con dolor abdominal recurrente o problemas de crecimiento (baja estatura, fracaso para prosperar). Apenas un 10% de casos pediátricos se presentan con diarreas; en particular aquellos diagnosticados en edades bien tempranas. Hay algunos niños que son obesos a pesar de tener esta condición.
Aunque la diarrea suele ser un síntoma que hace sospechar al médico, la mayor parte de adultos diagnosticados con EC no padecen de este síntoma1. Los adultos celiacos, suelen presentar síntomas atípicos como anemia, osteoporosis, “rash” (dermatitis herpetiformis como muestra la Foto A), dolor abdominal, infertilidad, deficiencia de vitaminas y problemas neurosiquiátricos. Se estima que hasta un 22% de pacientes celiacos desarrollan trastornos neurológicos y siquiátricos. Algunas manifestaciones incluyen: ataxia, convulsiones, neuropatía periferal, y trastornos siquiátricos como depresión, ansiedad, déficit de atención e hiperactividad, autismo y esquizofrenia. Estudios con números pequeños de pacientes celiacos y SGNCs, demostraron mejoría de estos síntomas neurosiquiátricos al eliminar gluten de la dieta.

Aunque el resultado de este estudio es prometedor, esperamos que se replique con un mayor número de pacientes. Así se podrá concluir; si eliminar el gluten es efectivo o no, para estos síntomas específicos.
Cuando se sospecha padecer la EC, se recomienda una evaluación inicial con pruebas serológicas de sangre. Antes de hacerse estas pruebas, es importante no reducir o eliminar la ingesta de gluten para evitar que se alteren los resultados. La presencia de inmunoglobulina A (IgA) contra la transglutaminasa tisular (TTG – tissue transglutaminase) es la más precisa y debe ser la utilizada6. Hay una mayor incidencia de deficiencia de IgA en pacientes celiacos comparados con la población en general. Si al verificar el nivel total de lgA, se detecta un nivel bajo de esta inmunoglobulina; se recomienda entonces otro tipo de pruebas. En estos casos, las pruebas de anticuerpos contra la gliadina o endomiseo ya no son recomendadas porque tienen una precisión diagnóstica inferior. Se debe medir el nivel de la inmunoglobulina G (IgG) contra el péptido de gliadina deaminado (DGP – deamidated gliadin peptide), porque es más útil en la detección de hasta un 80% de casos con EC y deficiencia de IgA7.


Es esencial confirmar los resultados positivos en estas pruebas con una biopsia de intestino delgado para evitar resultados que puedan ser falsamente positivos. Esto se obtiene mediante una endoscopia de tracto digestivo superior, o esofagogastroduodenoscopia. Este estudio que se hace bajo los efectos de sedación intravenosa. Durante el mismo, se obtienen muestras del comienzo del intestino delgado, conocido como el duodeno, y se envían para patología a ser analizadas.  Los cambios patológicos pueden suceder en parches, o sea que se recomienda tomar un mínimo de cuatro muestras de la segunda o tercera porción del duodeno. Asimismo, una del bulbo duodenal para aumentar la probabilidad de detectar la condición

Hablemos de Nutrición
La absorción de nutrimentos se afecta con la enfermedad celiaca (EC). Por eso, una vez es diagnosticada, se debe tomar acción en la alimentación para evitar comprometer su estado óptimo de salud. La dieta y productos sin gluten (“gluten-free”) tienden a ser bajos en: Vitaminas del Complejo B, Calcio, Vitamina D, Hierro, Zinc Magnesio y Fibra.
Su Nutricionista – Dietista trabajará para la prescripción dietaria correcta, educación y seguimientos de tolerancia1. El enfoque de la Terapia Médico Nutricional se basa en dos áreas principales: identificar las fuentes de gluten y evitar la contaminación cruzada con partículas de gluten o derivados en la preparación, empaque o ingredientes de comidas.

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