Funerarios del oeste hablan sobre problemática de Ciencias Forenses

Por: Sheila G Matos Ramos / sheilamatosram@gmail.com

La difícil situación por la que atraviesa el Departamento de Ciencias Forenses, no solo ha generado atraso en los trámites, sino que también ha impactado los servicios que ofrecen las funerarias en la zona oeste de Puerto Rico.

Actualmente, “la Ley de Servicios Funerarios de Puerto Rico, exige que la documentación de todo difunto que vaya a ser cremado o fallezca en un hogar debe ser verificada por un forense. Por esta razón, estos trámites hay que realizarlos en San Juan”, explicó la presidenta de la Funeraria Mayagüez Memorial, Noralí González- Camacho.

Uno de los mayores problemas que enfrentan los funerarios del oeste al tener que ir hasta el área metropolitana para hacer el papeleo en el Instituto de Ciencias Forenses, es “la distancia y el mal estado en que se encuentran las carreteras, ya que muchas veces hacemos varios viajes, debido a que no se puede resolver todo en un solo día”, explicó el director funerario de la Mayagüez Memorial, José Matías Rodríguez.

“Cuando nosotros empezamos a ofrecer servicios funerales a San Juan, subían única y exclusivamente, los cadáveres que fallecían como consecuencia de un accidente o dentro de 24 horas después de una operación, básicamente, personas a las que no se le pudiera determinar la causa de muerte. De hecho, para los años 90 se llevaba el difunto a las 5:00 de la mañana y a las 6:00 de la tarde, regresabas con el cadáver, con la autopsia hecha”, destacó González Camacho.

De acuerdo con Jimmy Avilés, pasado presidente de la Cámara de Dueños de Funerarias de Puerto Rico, “en Ciencias Forenses hay mucho taller para mejorar, ya que están subiendo muchos casos que no deberían ir. Es un conjunto de varias razones que le añade carga a la agencia”.
El recorte de presupuesto, la fuga de patólogos y la falta de recursos que enfrenta la agencia son parte de la problemática que ha provocado el tapón de cadáveres relacionados con muerte criminal.

“Antes por turno, a veces, había hasta cinco empleados y ahora, con suerte, hay dos”, destacó el transportador independiente, Max Rodríguez Negrón. Actualmente, la espera para realizar una autopsia, puede tardar más de un mes. Como resultado de esta situación, la economía de las funerarias se ha visto afectada, ya que “hemos tenido cadáveres que no se pueden velar por el avanzado estado de descomposición. Esto nos aumenta los gastos de refrigeración y los viajes que hay que hacer a San Juan.”, explicó el propietario de la Funeraria Avilés en Sabana Grande.

“Llevar un cadáver al Negociado o recogerlo es un procedimiento bien tedioso. Por ejemplo, ahora mismo tenemos un cadáver de Cabo Rojo, que se encontró en estado de descomposición y llevamos aproximadamente cuatro meses, pero todavía es la hora que continuamos en espera.,” manifestó Rodríguez Negrón.

“En el pasado, Mayagüez contaba con patólogo que trabajaba en la morgue de Centro Médico. Él hacía las autopsias, veía los casos que eran clínicos o que requerían solo de firma y gracias a eso no se tenía que subir a la zona metropolitana. Actualmente, solo existe una oficina para hacer entrevistas e identificar cuerpos en Mayagüez”, indicó José Matías Rodríguez.

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