El Gallo De La Salsa Deliciosa

Por: Deyber Munive «El Poeta Solitario»

Con los gallos además de presenciar buenas peleas, también se pueden hacer deliciosos guisos y un buen caldo, que además de darle buen gusto y buena sazón a las comidas; solo hay que desplumarlos y después degollarlos o despescuezarlos para luego preparar lo que sería una cena deliciosa y que todos han de disfrutar mucho en familia y que es algo que en cuanto a cenas gusta mucho. Sin importar el gusto que tengan, cuando está lista es un disfrute para aquellos que condimentan sus comidas con ellas.
Pero ahora un gallo bastante especial y es uno al que llaman El Gallo De La Salsa, el cual tenía por nombre de pila Julio Cesar Rojas, que tenía por nombre artístico Tito Rojas y era un cantante de salsa y como El Gallo De La Salsa, lo llegaron a llamar, no tenía plumas en su cuerpo, ni una cresta en su cabeza, tampoco despertaba a nadie cuando era temprano en la mañana, ni tampoco cantaba en una granja de animales, sino que, mas bien cantaba de noche, cuando lo hacía en sus presentaciones artísticas en distintos escenarios miles de personas iban a escucharlo y no los pocos habitantes de cualquier granja, sino que eran grandes multitudes los que lo iban a escuchar. Con su canto no despertaba a nadie, y a nadie le molestaba escucharlo, sino mas bien todo lo contrario, era una dulce y agradable melodía que deleitaba el oído de todos aquellos que en vivo lo llegaba a escuchar ya aun de aquellos que en sus casas con los cd o estaciones de radio, también les gustaba escuchar su voz interpretando aquellas increíbles canciones.
Al final del video de la versión que Tito Rojas cantaba, aparecía una lápida con un epitafio que decía “aquí descansa tremendo salsero”, no sé si ese o uno similar esté en la lápida que adorne su tumba, pero de que era tremendo no hay duda y aunque su cuerpo ya no esté presente para cantar, porque el gallo apagó su voz física, su voz musical seguirá sonando y deleitando a su gran cantidad de admiradores dentro y fuera de Puerto Rico y el legado que construyó con su increíble y exitosa carrera, es uno que vivirá por siempre y que aunque pasen los años nunca morirá. Paz en su tumba.

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