Divertículo de Meckel y su diagnóstico en los niños

Por: Dr. Carlos F. Sánchez-Glanville

El divertículo de Meckel (DM) fue descrito por primera vez en 1598 por el cirujano alemán Fabricius Hildanus. No obstante, es en 1809 cuando es mejor categorizado por el anatomista alemán Johan Meckel. Anatómicamente es un remanente del ducto omfalomesentérico, estructura que durante el desarrollo del feto conecta al intestino con el saco vitelino.

El saco vitelino a su vez es responsable de la circulación inicial y de llevar nutrientes vía la aorta primitiva por un proceso conocido como la circulación vitelina. Esta conexión normalmente se involuta entre la quinta y séptima semana de gestación. Fallo en la regresión de este ducto puede resultar en una variedad de anomalías, la más común siendo el DM. Otros posibles remanentes incluyen: un divertículo de Meckel con una banda de tejido conectándolo a la pared anterior, fístula omfalomesentérica, quiste vitelino o una banda con un remanente de la arteria vitelina.

Tradicionalmente se habla de la regla de los 2 cuando hablamos de estos divertículos: ocurren en 2% de la población, 2 veces más común en los hombres, usualmente se descubren a la edad de 2 años, se encuentran a 2 pies de la válvula ileocecal, tienen usualmente 2 c.m. de diámetro y 2 pulgadas de largo y contienen 2 tipos de mucosa heterópica (gástrica o pancreática). Estudios recientes reportan una incidencia de 1.2% y se estima que un 4% de pacientes con DM van a desarrollar síntomas. Las tres maneras más comunes de presentación son: sangrado rectal (30-56%), obstrucción intestinal (14-42%) y diverticulitis (6-14%). El sangrado se caracteriza con un sangrado rectal sin dolor asociado. Usualmente tienen anemia y un examen físico sin ningún otro hallazgo. DM se debería considerar en cualquier niño con sangre en excreta, ya sea sangre roja obvia, melena o por examen de sangre oculta. El sangrado es secundario a la presencia del tejido gástrico heterópico causando la secreción de ácido y causando una úlcera. En adición, pueden causar obstrucción siendo el punto de ancla para una intususcepción o para un vólvulo del intestino. Diverticulitis usualmente es secundario a una obstrucción del lumen del divertículo. Usualmente estos pacientes se diagnostican con apendicitis, pero al tiempo de la cirugía se encuentra un apéndice normal. En estos pacientes se recomienda que el intestino delgado se inspeccione con detenimiento para descartar un DM.

Si uno sospecha un DM, el estudio de elección es un technetium-99 pertechnetate radionuclide study (Meckel scan). Es importante reconocer que este estudio requiere que el divertículo contenga tejido gástrico que acumule el contraste. El estudio se debería hacer luego de administrar pentagastrina o un antagonista del receptor H2 (ranitidine) ya que puede disminuir el porcentaje de falsos negativos. Se recomienda laparoscopía diagnostica para pacientes con casos de anemia y una alta sospecha clínica. En ocasiones el DM se puede ver por ultrasonido abdominal y/o por tomografía computarizada (CT scan).

El manejo de DM es resección. Es importante corregir la hidratación, los desórdenes electrolíticos y la anemia si es significativa (i.e. Hgb menos de 7). La resección se puede completar por laparotomía o por laparoscopia con unas heridas similares a las de una apendectomía laparoscópica.

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