De niños a líderes

Por: Gladys Guerra Arcelay

Por unos cincuenta años la organización sin fines de lucro Boys and Girls Club, se ha encargado de impactar comunidades vulnerables. El propósito de esta entidad es darle la oportunidad a niños y niñas para tener ayuda a educación y deportes, entre otros programas que de otra manera no lo tendrían.

Según explicó Mildred Antuna, el objetivo principal de Boys and Girls Club es ayudar a los participantes a reconocer las cualidades que tienen para convertirse en líderes. Es decir, que puedan ver que ellos tienen la capacidad y las aptitudes para lograr hacer lo que ellos quieran y no tienen que quedarse repitiendo ciclos que no les ayudarán en sus vidas o seleccionar caminos que no les ayudarán a convertirse en personas productivas para la sociedad, pero que son ciudadanos que pueden estar orgullosos de lo que hacen y lo que logran.

Para lograr este objetivo entre los trece clubes que tienen en la isla, siempre instan a sus participantes a se involucren más en la comunidad o que investiguen sobre temas sociales que les interesan. De esta manera, logran identificar áreas en las que pueden contribuir y crear un programa que ofrezca la solución al problema o situación que ellos han identificado. De acuerdo a como se desarrolle este proyecto, entonces son electos los jóvenes líderes de año de la organización.


Sin embargo, lo más importante que hace la asociación es darles a los participantes las herramientas para que puedan desarrollarse en la vida. Por ejemplo, se busca que los participantes del programa creen una iniciativa de voluntariado en la que ellos diseñen el programa, que área comunitaria van a impactar y como lo van a financiar, entre otras actividades. Esto ayuda a que los adolescentes vean que hay otras maneras de ganarse la vida y que no todo es estar en los vicios y el punto.

Así podría decirse pasó para Cardary Quintana Santiago, líder de servicio y calidad del B&GC ubicado en Mayagüez. Y es que para ella, el Centro es más que un trabajo. Como líder de servicio, lleva trabajando siete años. Sin embargo, lleva mucho más de diez asistiendo a buscar los servicios de éste, pues es residente del barrio Colombia, barrio cercano a donde opera el centro de Mayagüez, ubicado en el Residencial Franklin D. Roosevelt.
Quintana explicó, que lo que más le impactó de haber pasado por la experiencia de ser participante y ahora parte del equipo de la entidad, es que ella pudo sentir como gracias a la ayuda del personal, ella pudo terminar una carrera universitaria y devolver a la comunidad, mientras está consiente de que otros jóvenes de su edad y del barrio prefirieron llevar otro tipo de vida y no han corrido con la misma suerte que ella. En este sentido, Quintana podría considerarse una historia de éxito como tantas de las otras que pasan por los centros de los B&GC de la isla y de Estados Unidos.

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