“Como niños castigados” en refugio de Utuado

Líder comunitaria, Karla Pesquera, del barrio Don Alonzo Abajo en Utuado, aseguró que existe una retención de suministro para las sesenta personas refugiadas en la escuela Antonio Reyes Padilla.
“El municipio ha fallado en no ofrecer datos, lo que sabemos es que en el refugio oficial de la Vocacional Antonio Reyes Padilla estaba llegando bien los suministros, pero el manejo de quienes la distribuían era retener los productos de primera necesidad.
La gente tenía que estar pidiéndoles el papel de baño, toallas sanitarias; los tienen como niños castigados, de alguna manera le están violentando su derecho a la intimidad, a la libertad de movimiento y al poder realizar su cotidianidad”, mencionó la joven.
Asimismo, explicó que este es solo uno de los escenarios que los refugiados han tenido que enfrentar, ya que se ubicó también a la Policía Municipal en la misma escuela y surgieron situaciones que según detalla Pesquera, llevaron a la intimidación y maltrato por parte de los oficiales hacia la ciudadanía que pernoctaba en el lugar.
Agregó, que “incluso conocemos de una situación donde policías no permitieron la entrada de una mujer con su hijo para establecerse en el refugio, pero gracias a las denuncias que se dieron en las redes, los uniformados se removieron”.
No obstante, asegura que, aunque hubo personas con deterioro y pérdida de sus hogares, hace falta ayuda emocional, psicológica y terapias de trabajo social que ayuden a la comunidad a enfrentar el miedo.
“La gente está asustada de estar en sus casas por la noche y muchas de estas personas, aunque no necesariamente sufrieron daños materiales, si tienen mucho miedo, porque sienten que sus viviendas están bajo peligro.
Se ha dado un escenario en donde personas externas cuestionan a las personas ¿por qué estas en un refugio si no perdiste la casa?… Y ésto se presta para que funcionarios no quieran dar la ayuda a ciudadanos asustados por este fenómeno natural, que afecta mucho más allá de lo material”, dijo la líder comunitaria.
Sin embargo, la joven alzó la voz para las ayudas no se queden en los refugios oficiales y lleguen a la zona rural de Utuado donde existen personas que viven fuera de sus hogares en casetas, autos y bajo toldos.
Se informó que siete personas entre ellos ancianos y personas con diversidad funcional viven por el momento en la escuela Celina Mestre en el barrio Viví Arriba y necesitan además de sábanas, toldos, almohadas y catres, necesitan ayuda emocional y trabajadores sociales que ayuden a canalizar el miedo que les imposibilita regresar a sus hogares.
“He estado en comunicación con gente de la Asamblea de Pueblo en Utuado y del Centro de Apoyo Mutuo y son las personas que han estado corriendo las comunidades, ayudando a distribuir suministros en otras áreas que no son los refugios, buscando datos también”, comentó Pesquera.
Algunos de los lugares que necesitan suministros son: La Pica, en el barrio Consejo, personas que se ubicaron en lo que era el Pitusa en la entrada hacia al barrio Saba Grande, en el estadio de Jayuya, un abuelo y sus dos nietos a la intemperie en el barrio Paso Palma con necesidad de catres, entre muchas personas del área rural de Utuado.

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