Banco Gubernamental de Fomento estrangula municipios

Por: Gladys Guerra Arcelay

La reestructuración de la deuda con los bonistas del Banco Gubernamental de Fomento (BGF) no satisface las necesidades de los alcaldes del país. Y es que el dinero que va a utilizarse para pagar a los bonistas pertenece a las carteras de inversiones que los municipios tenían depositados en dicha institución.

A pesar de que, el Gobierno anunció que esta renegociación pondría en manos de los ejecutivos municipales una cantidad de $300 millones para sufragar los gastos y cuadrar sus cuentas, la realidad es que los alcaldes no han recibido información alguna sobre cuáles serán los procedimientos para desembolsar los dineros que tienen en el banco.

Periódico Visión entrevistó a los alcaldes de Isabela y San Sebastián, Charlie Delgado y Javier Jiménez, respectivamente, para auscultar su opinión sobre los acuerdos anunciados por el gobierno con respecto al pago de esta deuda.

Jiménez contestó que la información que él tiene es que de esos $300 millones “los alcaldes no verán ni un peso”. Se refiere a que lo que le explicó el Gobierno a su administración es que, si algún alcalde tiene balance de algún préstamo con el banco, los mismos se cancelarán con la cifra negociada por la administración central con los bonistas. Negociación que, dicho sea de paso, no contó con la presencia de los alcaldes.

Por su parte el alcalde de Isabela cuestionó como podrán utilizar el dinero de la cartera de inversiones para pagarle a los bonistas, ya que ese dinero que tiene cada cuenta de los municipios llega al banco con los recaudos del CRIM, el IVU y otras partidas que suplen los presupuestos de los pueblos.

Delgado fue más allá y señaló la coincidencia de que estas negociaciones y posterior publicación del acuerdo se haya efectuado en una fecha estratégica, no solo porque se hizo en la Semana Santa, sino porque durante la semana pasada muchos funcionarios municipales se encontraban fuera del país tomando unos entrenamientos sobre como prepararse mejor para la próxima temporada de huracanes.

Ambos alcaldes estuvieron de acuerdo que las medidas que se toman con el dinero que tienen depositado en el BGF complicará la deteriorada situación económica de los municipios, pues el Plan Fiscal que se sometió a la Junta de Supervisión Fiscal en el 2017 les elimino una partida de $175 millones. En el nuevo plan fiscal la reducción a los municipios será de sobre $200 millones.

Los funcionarios coincidieron en que esto es una movida del gobierno para aniquilar a los municipios. Explicaron que el gobierno central se comprometió a no despedir empleados de las agencias. Sin embargo, sobre 50,000 puertorriqueños trabajan en los municipios y son esos los que verán los primeros embates de la austeridad que impone el Plan Fiscal.

Delgado y Jiménez concordaron en que tendrán que reducir servicios que ofrecen los municipios, recortar jornadas laborales y paralizar obras de desarrollo para sus municipios por la falta de efectivo que se quedó atrapado en el banco y por los ajustes que le requieren que hagan el Plan Fiscal sometido por el gobierno.

You May Also Like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *