Antidepresivos naturales

Servicios de Cuido, Inc.

Tal vez para un gran sector de nuestra población los pasados días han sido de pausa, descanso y posiblemente reflexión mística. Para otro segmento de nuestro pueblo, todo haya transcurrido como de costumbre, quizás con la misma dosis de trabajos y descansos de todos los días, sin pretensiones pero con muchas preocupaciones. La prensa, radio y televisión como siempre se han ocupado de acordarnos esta época ceremoniosa, que cada día parece más remota. Lo que no parece alejarse es el concepto del Cristo crucificado y sacrificado. Por lo que se festeja en estos días el resurgir del espíritu y la esperanza de un mundo mejor.
Es así para una mayoría significativa. Sin embargo, para muchos otros seres el efecto terapéutico de este mensaje cristiano de fé en una vida de esperanza, resucitación y de re-nacimiento les puede durar poco. La vida les resulta extremadamente dura e injusta, colmada de luchas y necesidades insatisfechas, aunque esa visión sólo sea el resultado de su particular interpretación de la “vida”. En este submundo nos podemos topar con individuos hundidos cada cual en su propio desvivir, por que cada cual se desvive a su manera. Los que más nos impresionan son los que luchan y luchan aún ante la impresión de que los resultados no se ven, combatiendo síntomas de depresión que no quieren o no pueden admitir públicamente. Están aquellos que literalmente se están “ahogando” en su círculo vicioso de hábitos y estilos de vida que los mantienen estáticos en el camino, sin adelantar su desarrollo existencial. La vida les pasa por al lado, se les va, y ni cuenta se dan.
Para todos, no importa la razón que les haga olvidar las palabras de esperanza cristiana y hundirse nuevamente en la penumbra de la depresión, conscientes o no, les recomiendo una serie de anti-depresivos naturales y gratuitos, que pueden ayudarle considerablemente a seguir adelante en la lucha por mantenerse vivos. Veamos.

Reír. La risa es extremadamente poderosa y efectiva, igual que el llanto. Pero luego de un ataque de risa contagiosa y sonora, te puedes sentir placenteramente exhausto. Nos debe preocupar el hecho de que algunas personas no puedan reír a carcajadas. Procure reír a carcajadas por lo menos una vez al día. Busque el motivo, lo encontrará! De la misma forma que es bien fácil encontrar un motivo para entristecerse o deprimirse.

Soñar. Son muchas las funciones físicas y emocionales que ocurren mientras se duerme. Los músculos descansan, el ritmo del corazón se reduce, las células del cuerpo se regeneran, entre otros procesos. Es una oportunidad para que el cerebro se calibre e integre a través de los “sueños” todos nuestros temores, esperanzas e imágenes que componen la persona “única” que somos. Guarda tus sueños para tí, pero analízalos, descarta aquellos que te parezcan pesadillas, escuchalos, mantén una libreta pequeña y un lápiz en tu mesita de noche, para que anotes los aspectos de tus sueños que te resulten significativos. Pero sobretodo esfuérzate por “soñar despierto(a)”, como cuando eras niño(a).Crea visiones estupendas de tu vida y lánzate de pecho a convertirlas en realidad!

Trabajar con las manos. Algunas personas alegan que son torpes con sus manos, y las manualidades están fuera de sus planes. Sin embargo, esta es una creencia auto-limitante. La tierra, el cocinar, la jardinería, la plasticina, no hay límites. Búscate un “maestro de seis años”, te puede ayudar a re-descubrir todas las obras de las cuales puedes ser capaz. Saca de tu cabeza el que no tienes talento, no tienes tiempo, ni dinero. Imagínate un hombre de cincuenta años, que se haya pasado su vida diciendo:”No camino, por que no tengo habilidad para caminar”. Cuando se trabaja con las manos las horas se detienen, tu mente se libera y sueña.

La música. La buena música hace flotar el espíritu, nos referimos a música inspiradora, no a baladas “corta venas” que te hunden en una depresión mayor. La música te puede recargar de energías y esperanzas.
Por un día tan sólo, a la semana, comprométete a no escuchar noticias, a no sintonizar programas radiales de “análisis noticiosos” que resultan enfermizos y efectivos para alimentar lo que nos divide y no los que nos une. No oigas chismes. Por un día ayuna, nutre tu cuerpo con agua, té y frutas. Por un día, tan sólo, sal a la calle y camina por tu vecindario, saluda a tu vecino. Por un día, tan sólo deja tu auto en tu casa y toma una guagua de la AMA. Observa la vida a tu alrededor, disfrútatela y pregúntate ?por qué y para qué hago lo que hago en la vida? Cúal es la razón de todos estos afanes diarios?

Cuida tu cuerpo. Todos los músculos de tu cuerpo se deterioran si nos los usas, esto incluye al corazón. No digas: “Yo bebo, fumo, no hago ejercicio, y mira lo bien que me veo”. No es necesario ser adivino, para predecir que de continuar así las enfermedades incapacitantes serán tu compañía en la vejez, si se llega a ella. Ve al médico y hazte un examen completo de rutina. Comienza un programa de actividad física gradual y realista. No digas que vas a ir al gimnasio o hacer ejercicios todos los días, ponte de meta ejercitar tu corazón y tus músculos tres veces a la semana por treinta minutos consecutivos. Camina, empuja, hala, estírate! Pregúntate cómo deseas lucir y sentirte cuando llegues a los 60 años! Sentado(a) viendo televisión, bebiendo, fumando, y comiendo todo lo que se te antoje, puede que llegues a los sesenta pero en pésimas condiciones!

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