7 claves para ayudar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

El cambio de rutinas y factores como el confinamiento, están afectando de manera especial a un colectivo muy vulnerable: a los niños y adolescentes con autismo. Debemos comprender su realidad y facilitarles apoyo. Estas claves pueden ayudarles.

Han perdido sus rutinas. Se les ha arrancado de su normalidad, de esas vías de tren que cada día les guiaban a unos mismos lugares, a una seguridad que les daba sentido, calma y hasta alegría. Ayudar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus es otra de las prioridades que deberíamos tener muy presente. A día de hoy, son muchas las familias que afrontan serios problemas con esa nueva realidad.

Quien no conozca de cerca cómo es la vida de un padre, de una madre o incluso de un educador que trabaja con personas del espectro autista no comprenderá lo que supone para ellos un cambio como el actual. Es evidente que todos sufrimos el efecto de estas circunstancias. Todos hemos puesto en pausa planes, tareas, costumbres y hasta trabajos.

Sin embargo, en el interior de múltiples hogares se escucha la frustración de estos niños, de estos adolescentes o adultos con TEA.

Algunos vuelven a mostrar de manera persistente movimientos y conductas repetitivas. Otros puede estallar en comportamientos agresivos. La gran mayoría recurren al silencio o incluso al llanto. Si antes se comunicaban poco, ahora, expresan mucho menos porque están perdidos, diluidos en unas nuevas rutinas que no entienden y en las que se pierden.

Es necesario por tanto que la sociedad sea más sensible hacia este colectivo y que las familias dispongan de ayuda y recursos desde la distancia.

Muchas personas con trastorno del espectro autista están mostrando serios problemas para autorregularse y algo así, puede poner incluso en peligro a sus familias.

Las emociones y la frustración se acumula como una bomba de relojería y se traducen en conductas muy problemáticas. Pueden llegar a agredir o autolesionarse. Aunque la mayoría caen en comportamientos disruptivos y repetitivos, también en ecolalias, en repetir las mismas frases una y otra vez.

Ayudar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus pasa, sin duda, por tener en cuenta una serie de estrategias. Estas son solo un ejemplo.

1. Clarificar rutinas mediante dibujos y tarjetas. Los niños y adolescentes con TEA deben adaptarse a unas nuevas rutinas. Para entenderlas, podemos servirnos de dibujos, los cuales, especificarán qué actividad toca en cada momento.

Les daremos instrucciones claras, sencillas y positivas desde que se levantan. Podemos crear un cronograma visual y pegarlo en la pared para que lo tengan presente.

2. Nos vestimos como si fuéramos a clase y realizamos las tareas

Un modo de mantener la «normalidad» es permitiendo que el niño se vista como si fuera a clase. Evitaremos estar en pijama todo el día. Asimismo, es esencial que sigan un mismo horario a la hora de realizar las tareas del colegio.

3. Dedicaremos tiempo a los intereses particulares del niño

La mayoría de los niños, ya sean autistas o neurotípicos, suelen tener un interés especial que no siempre está relacionado con una materia escolar específica.

Muchos adoran el dibujo, los animales, la música, el espacio, el cine… Debemos ser creativos a la hora de crear juegos o proyectos que los mantengan focalizados en esa afición en particular.

4. Ejercicio diario simple y motivador

Una de las claves para ayudar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus pasa también por favorecer su movimiento, el ejercicio físico. Bien es cierto que estos chicos y chicas presentan descoordinación motriz y suelen ser arrítmicos, pero en la medida de lo posible, deben moverse, mantenerse activos.

Podemos encontrar divertidos bailes en Youtube así como ejercicios sencillos donde favorecer no solo el movimiento, sino las emociones positivas.

5. Tarjetas emocionales donde poder comunicar cómo se sienten

Otro recurso excepcional en este contexto es disponer de tarjetas emocionales. Se trata solo de crear dibujos en los que diferentes rostros expresen estados como la tristeza, la rabia, la felicidad, el aburrimiento, etc.

A lo largo del día, las personas con un trastorno del espectro autista pueden experimentar sensaciones y sentimientos que no saben comunicar. Es recomendable que tengan recursos para poder hacerlo, para demostrar a sus familiares cómo se sienten.

6. Reducir la exposición a las imágenes e información sobre la pandemia

En la medida de lo posible, es conveniente que no estén expuestos de manera constante a la información de última hora sobre la pandemia. Hay que reducirlo. Optar por poner películas, por dedicar tiempo a actividades lúdicas.

En su mente, puede instalarse la idea de que sus abuelos van a morir, de que papá y mamá van a enfermar… Intentemos por tanto controlar lo que ven en cada momento.

7. Mantener los apoyos de manera remota

Para ayudar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus las familias no pueden estar solas. Deben contar con apoyo desde la distancia, bien con psicólogos a través de videollamadas o bien con terapeutas que vengan a casa para acompañar a los pequeños en los paseos.

Asimismo, las familias deben estar en contacto con otras familias en las mismas condiciones. La red de apoyo entre padres y madres con hijos con TEA es siempre de gran ayuda. Fluyen las ideas, el ánimo, se comparten emociones, dudas y esperanzas. 

Tengámoslo en cuenta, seamos más sensibles con este colectivo y creamos puentes de ayuda, lazos de consideración y afecto. 

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